Alfredo Pagán



El ocaso del amor


En la quietud de una sala,
se encuentran dos cuerpos.
El misterio de la vida comienza,
al perderse los alientos.


La luna y el sol observan,
aquel encuentro soñado,
de los amantes enamorados
y a la vez se enamoran.


Es el juego del amor,
desvestir a una flor callada,
pintarla de rosado
y regarla con el fruto del alma.


Es una batalla constante,
que a ellos no desalienta.
La calma desaparece
y el silencio se hace tormenta.


El juego eterno mata la calma,
la felicidad se transforma.
Tiene otra definición, su rostro
al sembrarse en otro cuerpo.


EL cielo y la tierra celebran,
La enorme guerra de besos.
El encuentro de almas gemelas
que en final terminan presos.


Ella vestida de besos
y su cuerpo el sudor todavía rodea.
El cubierto de ella
y en su aire cae muerto.


Dulcemente todavía resta,
cambiar los cuerpos en calor,
que el paraíso presta.
Porque así es que nace el amor.